miércoles, 28 de octubre de 2015

COLOMBIA NO PUEDE OLVIDAR.

Que la guerrilla criminal del ELN con el objetivo de sembrar  miedo  en los colombianos  asesinó  de manera vil y cobarde  a 12 miembros de la fuerza pública  además de secuestrar  a dos más. Que  Estos  soldados y Policías  al momento de ser atacados prestaban su servicio a la patria custodiando los votos de la democracia de nuestra República a diferencia de los guerrilleros  que los  atacaron  que prestan su servicio a la delincuencia, el terror  y  el  narcotráfico.


No se nos puede olvidar como ciudadanos, ni podemos ser tan ignorantes, atrevidos y descarados de igualar nuestra fuerza pública con la criminalidad guerrillera  al decir que en una  “supuesta guerra muere gente de ambos bandos” porque  tenemos que saber que  en Colombia se combate por parte del Estado a la delincuencia y no a subversivos beligerantes, y que mientras nuestros hombres dan la vida por la patria -para que nosotros tengamos la libertad de  opinar desde la comodidad  de nuestros hogares  tomando  café- los segundos mueren al servicio del hampa para que unos pocos se lucren del narcotráfico,  para que familias enteras se destruyan con hijos, madres y padres viciosos, para que  la ley del fusil sea la que reine por encima de la del voto, para que “comandantes” depravados y mal olientes violen mujeres en sus zonas de influencias y se ahoguen  en perico, whisky  y prostitutas, o como ellos le llaman, su revolución.   

Que no se nos olvide Colombia la diferencia entre guerrilleros y miembros de la fuerza pública, y en especial que lo tengamos muy clarito en ese momento en que como ciudadanos tengamos que decidir si avalamos legislaciones inocuas,superfluas e insultantes  creadas en nombre de la mal llamada paz para  favorecer  a los bandidos  que hoy escupen  en la cara  de nuestra democracia.

Democracia por la cual nuestros antepasados  dieron su sangre y sus vidas para que hoy  yo tuviera la libertad de escribir lo que pienso y ustedes la libertad de leerme.

Colombia se respeta. Con la delincuencia no se negocia. Al bandido y hampón se le somete a la justicia  NO se le premia.

@JulianUrregoA



lunes, 28 de septiembre de 2015

¿JEFE DE CUÁL ESTADO?



El día de hoy pude observar como desde este portal guerrillero se catalogaba al hampón de Timochenko como Jefe de Estado, mis preguntas entonces  son:

¿De cuál Estado? ¿Acaso lo sucedido hasta el momento con los diálogos de impunidad en la Habana les hace sentir la suficiente confianza a los fareanos  para considerarsen ya dueños del país? ¿En qué momento –que no me di cuenta -nuestra Colombia  paso a ser ese Estado narcoterrorista  con el que se sueñan  los guerrilleros?


Bueno, son preguntas que cada uno se responderá,en todo caso, espero que cuando sea la hora de refrendación de esa blasfemia habanera, como sociedad civil dejemos muy claro al mundo que NO nos sentimos representados por ese malhechor y su grupo criminal que no escatiman en la desfachatez de autonombrarlo Jefe de Estado.

@JulianUrregoA

jueves, 3 de septiembre de 2015

NUESTRO PAPEL EN UN MOMENTO HISTÓRICO IMPORTANTE.



                                                       Fotografía WRadio.

Es fundamental, dada la crisis que hoy tiene a centenares de compatriotas humillados, maltratados y de regreso a nuestra patria, cargando  sólo lo que pueden llevar en sus manos, acompañados de un triste dolor e indignación en sus corazones, que nos pronunciemos frente al Anticolombianismo que hoy nace en el gobierno de Nicolás Maduro, y que tristemente encuentra eco  en  otros países  del hemisferio.

Este momento histórico debe ser atendido  con primordial  interés  de nuestra  parte, pues no puede ser la conducta  de nuestros gobernantes  la  de aquel que con oídos sordos no presta trascendencia alguna a la conducta violadora de derechos humanos de gobiernos  extranjeros, que con intereses de ocultar su crisis fijan cortinas de humo en el cuerpo, bienes y honra  de nuestros ciudadanos.

No podemos permitir por ninguna razón que haya silencio de nuestra parte y sea el opresor extranjero quien construya  la historia  de  este momento histórico contra nuestra nación, pues de permitirlo, lo más seguro es que la distorsión de manera amañada nos dejará como los culpables  de quien sabe cuántas más situaciones.

Depende entonces de nosotros y está asimismo en nuestras manos, voces, corazones, redes sociales y bolígrafos la labor de contar esta historia como en realidad es, y no permitir que el calor de nuestro pueblo sea vulnerado con la acción feroz de quienes quieren imponer sus ideologías culpándonos de su debacle y valiéndose del puño de la opresión y el atropello en la constante implementación de  modelos político económicos  fracasados.

El papel que como ciudadanos  desempeñamos  en este momento  es primordial  y nuestra sociedad debe ser consciente del mismo para asumirlo con gallardía, y así convertirlo en  el vendaval nacido en suelo patrio, que de manos de nuestros gobernantes y Fuerzas Militares y de Policía  deje claro  a toda América y el mundo  la valía  de nuestra bandera Colombiana  y la pasión de nuestros ciudadanos por defenderla.



                                                     Fotografía WRadio.


@JulianUrregoA

martes, 7 de julio de 2015

NO AL CESE AL FUEGO BILATERAL, SÍ AL CESE DEL ACTUAR DELICTIVO DE LA GUERRILLA

El pueblo Colombiano ha visto, y en especial ha sentido en carne propia como  en una actitud déspota y lesiva a todos los intereses nacionales, la guerrilla de las FARC ha incrementado su actividad delictiva y terrorista  a lo largo y ancho  de la geografía nacional, causando muerte, destrucción, desolación, zozobra, dolor y pánico  en el Estado al cual ellos dicen “defender”.

Pero la situación más grave que afronta el país - a mi entender- no solo es que estos sujetos en sus  mentes alienadas consideren  que en ese proceder,   se ve reflejada la revolución que llevará a Colombia a ser un mejor país. Lo que más  me preocupa precisamente es que haya colombianos que crean semejante triquiñuela y les sigan el juego.

No deja de ser un despropósito y una total falta de respeto por el país que nos vio nacer, tener el atrevimiento de pedirle a la Fuerza Pública que deje de combatir el terrorismo,la extorsión,el reclutamiento ilegal, el concierto para delinquir,el desplazamiento forzado,la inducción al aborto de las madres guerrilleras y el homicidio a los guerrilleros que quieren escaparse de esa vida en la que son obligados a estar.

Tiene que estar uno muy perturbado para siquiera considerar el hecho de que nuestra Fuerza Pública  deje de atacar complejos y rutas de narcotráfico, y pedir así mismo que no se  patrullen los caminos rurales en los cuales la guerrilla gusta de sembrar minas y volarle las piernas a los campesinos  y en especial a los niños que se dirigen a sus escuelas.

Pero asimismo, es totalmente  acertado  cuando  a las FARC   les  pedimos como muestra verdadera de querer alcanzar la paz, que deje  de envenenar la juventud del mundo con las drogas que exportan, que nos permitan caminar a los colombianos por nuestra geografía nacional sin el miedo a volarnos las piernas, que no obligue a las madres  guerrilleras a abortar, que no fusile a quienes quieran desmovilizarse, que no cobre extorsiones ni secuestre niños inocentes para llevarlos obligados al frente de batalla, además de que no deje sin electricidad poblaciones enteras ni cause estragos ecológicos que duraran  centenares de años en recuperarse.

El Gobierno Nacional ha sido muy paciente y le ha apostado a firmar la paz  con  estos criminales que durante este proceso  han respondido  siempre  con el látigo de la ironía y el sarcasmo  a la esperanza de paz de un país. Mi invitación entonces es   a que esta  apuesta  no sea óbice para  presionar a un cese bilateral al fuego.

Es obligación de los colombianos  darse cuenta que para  países como Noruega, Cuba, Venezuela y Chile que no sufren hoy en día el terrorismo en su geografía nacional,  y que no tienen sus ciudadanos  con las piernas y brazos amputados, además de familias  y ecosistemas destruidas por el actuar delictivo de las FARC es relativamente  fácil  pedir  este tipo de irresponsabilidades.

Otro seria su sentir  y proceder si vivieran en carne propia la manipulación y engaños de la mal llamada guerrilla revolucionaria.

Pero por suerte los más de 40 millones de buenos ciudadanos  que sí estamos en este territorio y sí sabemos quiénes son las verdaderas FARC no vamos a permitir tal alcahuetería ni le vamos a pedir a nuestra Fuerza Pública que deje de defender nuestra independencia, nuestra integridad como personas, nuestros recursos  naturales, nuestro derecho a la libre movilización, la soberanía de nuestro territorio nacional y finalmente  el orden constitucional y legal.

Por  lo anterior y muchísimas cosas más que solo harían este escrito más largo, porque nuestra Colombia es digna y respetuosa de sus instituciones:

                                     #NoalCesealfuegoBilateral   


@JulianUrregoA

jueves, 2 de julio de 2015

ESO NO LE HACE DAÑO A NADIE

El día de ayer, caminando por un lugar cualquiera del centro de Medellín en compañía de una persona, pudimos  ver como de la manera  más desvergonzada y con la más absoluta tranquilidad  un muchacho de unos  19 años  prendía un “bareto” y con  su caminado de cumbia seguía su camino.

No pude evitar sentirme indignado por este tipo de comportamientos en una zona  dónde incluso se podían ver algunos niños caminando con sus padres, pero cuál fue mi sorpresa  al escuchar a mi acompañante que con toda la tranquilidad  del caso me decía: “eso no le hace daño a nadie”.

Pues bien, la razón por la que escribo este artículo es porque me interesa demostrar cómo ese: “no le hace daño a nadie” es el argumento más inocuo para  justificar  el consumo de vicio.

Imagínense por un solo segundo el precio de aquel “baretico” que  puede oscilar entre los dos mil y los  seis mil pesos Colombianos, un dólar o tres cuando máximo en moneda Norteamericana.

Dinero este que va a las arcas de los combos  y  bandas criminales,  Money  que financia  las estructuras criminales de la ciudad que no escatiman esfuerzos en delimitar  la misma e imponernos fronteras de terror que tienen que hacerse respetar a sangre y fuego sobre ciudadanos de bien que ven truncados sus sueños por el simple hecho de no querer  exponer la vida al pasar  por  estas delimitaciones  ya sea para practicar un deporte, visitar a la  persona amada o  simplemente trabajar.

Las asociaciones de hampones, para tener el control de determinadas plazas de vicio se matan y acaban con cantidades significativas de jóvenes que ven en la droga la oportunidad de hacer dinero fácil,  balas vienen y van  para dictaminar quién se hará  con el control de la ciudad  y así  ejercer  su “ derecho”  a quemarle las neuronas a la Juventud prometedora  de la misma.

Día  a día  en algún lugar de Medellín hay una madre suplicándole a Dios, entre sollozos y lágrimas  para que su hijo que consume “bareta”  y alucina en un mundo mágico mientras recorre  el  centro de Medellín vuelva sano y salvo a su casa,  son horas de zozobra  para esta madre, que  solo  llegan a su fin  cuando el hijo, atrevido y descarado  vuelve al hogar a  acabar con el mercado porque tiene la “ come trapo”  que le da después  de pasar horas en el mundo de Alicia.

En otro lugar de la ciudad, de igual forma  las horas para otra madre transcurren en la tristeza de saber que su hijo, expendedor de vicio, todas las mañanas sale  de su hogar  pero no se sabe  si volverá.

Mientras transcurre el día, un joven de 14 años, sicario, sin educación, considera que  es más económico “trabar” a su pequeño bebe soplándole el humo de la “bareta”  que se fuma  que darle tetero.

En un Barrio no muy lejos de allí hay un grupo de policías exponiendo su vida  mientras realizan una redada a una olla de vicio, las madres, esposas e hijos de estos buenos hombres se unen  en  las súplicas a Dios para que éstos vuelvan  a su casa sanos y salvos  sin saber que el líder de la banda delincuencial  ha dado la orden expresa de recibir a “plomo” a la autoridad, porque si pierde esa plaza, mañana él será un NN más en la morgue ya que  a los  grandes narcos no les gusta perder  plata así como así.

Mientras leemos este escrito hay  hogares que se están destruyendo  y  vidas que se están perdiendo gracias a esos dos mil pesitos que cuesta el “baretico”  que compró  ese muchacho  ayer, y que tal vez comprará  hoy. 

Pero yo estaré feliz con que uno solo, solo uno de esos compradores que justifican el consumo “light” “inspirador”  o vanguardista  de “bareta” haya reflexionado con estas letras y se dé cuenta de la irresponsabilidad que hay en las palabras: Eso no le hace daño a nadie.

@JulianUrregoA




miércoles, 24 de junio de 2015

POLÍTICO ES CUALQUIERA, PERO ¿PATRIOTA?

En este momento coyuntural en el cual países extranjeros han continuado de manera  clara una política de invasión sobre territorio colombiano ya sea por las vías “Jurídicas” o de la fuerza, no deja de escandalizarme  el hecho de que los políticos  Colombianos  en su gran mayoría guarden silencio  frente al tema.

Que bochorno  el  que sentí el día de hoy al dedicar unas cuantas horas a revisar la  prensa  nacional y extranjera  además  de  las cuentas  en redes sociales de esos políticos influyentes que hoy en día ostentan altos y dignos cargos patrios o que en su defecto esperan ocuparlos y no encontrar una posición clara, contundente y fuerte de los mismos frente a las pretensiones Nicaragüenses y Venezolanas que recaen sobre la Soberanía Nacional.

Vi eso sí mucho trabajo social que no es mi intención desmeritar, pero  mi llamado  es a la reflexión, pues si usted es una persona que quiere entregar su vida al servicio de los Colombianos  le recuerdo que  su prioridad  más importante  es la seguridad e integridad de Colombia, es decir la Soberanía Nacional, porque después de que le desmembren su patria, nuestra patria, esa patria llamada Colombia, ¿usted  por qué Colombianos piensa trabajar?

Así pues, como lo digo en el titulo de este escrito, Político es cualquiera pero ¿patriota?, buenos patriotas definitivamente hay pocos,  y  no digo  que ser político  sea malo o en sentido peyorativo  pues en este escrito no me estoy refiriendo a esos  seres abominables  y despreciables con los que solemos  confundir a los políticos -los politiqueros- y que no son más que el cáncer de cualquier Estado, No, al político al que me refiero  es a ese ser  que como bien lo entendía ese gran pensador llamado Aristóteles y lo comparto yo, es quien se dedica a esa  bella ciencia que promueve  el modo recto de comportarse de los seres humanos,y por eso, desde esta perspectiva finalizo mi escrito  haciéndole un llamado muy especial a los políticos, invitándoles a reflexionar sobre estos temas y analizar la prioridad de sus discursos y actuaciones, pues al fin y al cabo todos nos equivocamos  y  todos necesitamos de ese alguien  que  nos haga caer  en cuenta  que hemos tomado  un sendero equivocado.

Que no se nos olvide  que como  país aún somos jóvenes y tenemos mucho que aprender  además de mucho en qué equivocarnos, pero  si mil veces hemos de caer o errar, mil y una  es nuestra obligación  levantarnos.

Colombia  es nuestro hogar,el lugar  donde nacimos y en el que educamos a nuestros hijos, esa bella patria  donde nuestros padres vivieron y soñaron. Ella  hoy nos llama  y  nos necesita.


Me despido con este llamado para que el mundo escuche nuestra voz unida cuando le decimos que ser Colombianos  es la mayor de nuestras glorias y que  llegado el caso moriremos  por defenderla.  

@JulianUrregoA

martes, 28 de abril de 2015

ORACIÓN DE GUERRA.


¡Oh Dios! Señor  de los que nos dominan.
Guía  supremo, que tienes en tus manos
Las riendas de la vida y de la muerte.
Escucha  mi oración  de guerra.

Haz que  la sed, el hambre, el cansancio y la fatiga,
No la sientan ni mi alma  ni mi espíritu,
Aunque la sientan  mi carne  y mis huesos.

Haz  que  no rehúya  ni con  la imaginación  siquiera,
 El primer  puesto  en el combate;
   La  guardia  más dura en la trinchera,
 La misión  más difícil en el avance.

Pon  caridad en mi corazón, para que mi tiro  sea sin odio
  y destreza  en mi vista, para que  mi tiro sea certero.

Haz  que por mi fe, sea capaz  de cumplir  lo imposible;
que desee morir y vivir al mismo tiempo.
Morir como tus santos apóstoles,
Como tus antiguos  guerreros;
Vivir como tus arriesgados misioneros,
Como tus antiguos cruzados.

Luchar por ti por la paz de Colombia,
Por el bienestar de mis semejantes,
Te lo pido señor. Que la  penitencia  encarne en mí.
Que sepa sufrir  con la sonrisa de mis labios,
Como sufrieron tus mártires, Señor.

¡Concédeme! Oh  rey de las victorias, el perdón  por mi soberbia.
Yo  quise ser el soldado más valiente de mi  Ejército,
El colombiano más amante de mi patria.
Te lo pido señor.

Por mi guardia  constante  en el amanecer de cada día;
Por mis jornadas  de  hambre, de sed, de cansancio,  de fatiga y de dolor.

Si lo alcanzo señor, ya mi sangre  podrá  correr con júbilo,
Por los campos  de mi patria.
Y mi alma  podrá  subir tranquila  a gozar del  templo de tu eternidad.


Esta oración fue escrita por el teniente Nelson Darío Bedoya  Zuluaga, caído en acción  en cumplimiento del deber  en las selvas  del Caguán, en el año de 1981, dos semanas antes de su sacrificio supremo.



@JulianUrregoA

miércoles, 15 de abril de 2015

HOMENAJE A NUESTROS HÉROES CAÍDOS.

                                          Homenaje a nuestros héroes caídos en cumplimiento
                                                          del deber.Imagen tomada de www.Ejercito.mil.co


INTRODUCCIÓN

El día de ayer, 17 de marzo  de 2012.  Finalizando el día, mientras  algunos trabajábamos en internet, en la red social twitter comenzaban  a trinarse mensajes sobre combates fuertes en la zona de Arauca-Colombia,  se hablaba de  varias bajas de nuestros héroes. Lamentablemente  con el paso de los minutos el siguiente comunicado publicado en la página  web de nuestro Ejército Nacional,   aclararía la situación en la siguiente forma:

“El comando de la Décima Octava Brigada se permite informar a la opinión pública lo siguiente:
Siendo las 4:30 de la tarde del 17 de marzo en el área general de la vereda Tres Cruces, municipio de Arauquita, a 600 metros hacia el sur de la carretera que de Panamá de Arauca conduce a la vereda Puente Lipa, tropas del Batallón Energético y Vial No 16, en el momento en que realizaban tareas propias de su misión, velando por la seguridad de la vía, resultaron afectadas por un ataque indiscriminado por parte de la compañía Drigelio Almarales del décimo frente de las FARC.
 En el hecho terrorista perdieron la vida un suboficial y diez soldados regulares y resultaron heridos dos más, quienes fueron remitidos de manera inmediata hasta el hospital San Vicente de Arauca, donde reciben la atención médica requerida. El Comandante de la Décima Octava Brigada del Ejército lamenta el hecho que enluta a toda la institución y presentan a los familiares y amigos de estos héroes de la Patria, sentimientos de solidaridad y condolencia a la vez que suplica al todopoderoso que los reciba en su santo reino.”

Era  una noticia devastadora,  y dolorosa para todos aquellos que queremos  y respetamos a los hombres y mujeres que hacen parte de nuestra fuerza pública. Estaba triste,  pues 11 familias  Colombianas  en aquel preciso momento en que yo  terminaba mi jornada laboral con la única preocupación  de  llegar a mi casa  a comerme un sándwich  cubano que me  había llevado mi hermana, estarían llorando  y afligidas por perder  a los suyos.

Caminando; pensando en esos héroes que entregaron su vida  mientras recorría con mis piernas y mis ojos  la avenida del poblado y sus múltiples locales y  personas  en  la ciudad de Medellín, mirando la gente sonreír, rumbear, caminar de la mano de sus parejas, comer hamburguesas y cenar en restaurantes, algunos enamorados,algunos otros peleando y otros muchos besándose,demostrándose su amor; Me preguntaba, ¿Sabrán estas personas que en este preciso momento, mueren soldados  para  que ellos puedan estar aquí, tranquilos sin más preocupación de  que no vaya a llover  y sea una noche hermosa?, me pregunté también en ese momento por qué mueren nuestros soldados y me acordé que en un pequeño libro de poesía llamado Madrigales de  autoría  precisamente de un soldado de nuestro Ejercito de nombre Carlos Alberto Hernández, había guardado un pequeño papel hacía más de dos años, donde se daba respuesta a este interrogante,  así  pues que me devolví a mi oficina a buscarlo, y  al leerlo sencillamente  supe  que tenía que escribir este  mensaje en agradecimiento y como un reconocimiento a todos los Colombianos que día a día  entregan su vida por una mejor patria, que la mejor manera de agradecer y homenajear a los soldados caídos es simplemente compartir ese escrito que yacía guardado  en un libro, olvidado.

No sé quien lo escribió  y en consecuencia no puedo reconocerle autoría, si algún día alguno de mis lectores sabe  quien lo hizo,agradecería que me lo dijera:


¿POR QUÉ MUEREN LOS SOLDADOS?

Mueren porque prefieren aceptar las heridas en sus cuerpos, que portar las heridas en el alma y decidieron empuñar las armas en la guerra, para que tú puedas vivir en paz. Es más grande su deseo de vivir que su temor ante la muerte.

Mueren,  por que como guerreros de Colombia, prefieren caer en el combate que  ver a sus hijos levantándose en zozobra  y como una  y mil veces puede más su amor por la Patria que el odio por sus asesinos. Ellos ofrendan su más preciado tesoro en la tierra, esa vida que el Todopoderoso les ha obsequiado, es entregada sin pronunciar una queja, para que tú, en cualquier lugar donde te encuentres, disfrutes de ella.

Ellos sufren para  que tú  y tu familia vivan alegres, y mueren para que otros nazcan. No llores sobre sus ensangrentados cuerpos, no llores sobre sus frías tumbas, mejor llora por ti, que aún no mueves tus manos para ayudar, no mueves tus labios para informar, no haces una llamada para denunciar, no diriges tus pies para alertar o haces un comentario para alentar, y aún así preguntas ¿Por qué mueren los Soldados?.

¡MUEREN POR TI COLOMBIA!

Paz en las tumbas de todos  nuestros héroes caídos en combate.

@JulianUrregoA


miércoles, 1 de abril de 2015

UNA NOCHE DE TROTE.

Aquella noche el soldado no prestaba servicio, ese día descansaba, sin embargo quería salir, quería trotar y sentir el aire puro en sus pulmones, quería sentir su corazón palpitar y lo más importante deseaba ver la ciudad  en la tranquilidad de una noche iluminada por tan solo algunas estrellas. Solo le acompañaban su celular donde escuchaba música y $40.000 mil pesos en sus bolsillos, tenía hambre pero prefería antes de comer hacer el ejercicio.

Fue entonces que lo vió, estaba en medio de la calle, yacía sentado en el andén rodeado de maleza, a su lado: un semáforo,  mientras los carros  de todas las marcas  lujosas  pasaban rumbo a uno de los sectores más ricos de la ciudad, sin percatarse  si quiera  de esa alma  que sentada en posición de oración  pedía a Dios que le ayudare.

Cualquiera lo hubiera dado por indigente, pero no era así,  se trataba de un campesino  que había sido desplazado por la violencia del país y que ahora se rebuscaba la vida de $12.000 en $12.000 mil pesos  para darle techo a su familia  y algo de comer en el día a día, pero esa noche no lo había logrado porque la inflamación en su pie, tal vez de tanto caminar, le impedía  avanzar las distancias que acostumbraba  para pedir  ayuda.

El reloj marcaba las once de la noche y a esa hora nadie caminaba en las calles salvo aquél soldado que con sudor en su frente quiso detenerse a escuchar la oración de su compatriota, y fuese el mismo soldado quién decidió sentarse a su lado para apoyarle  y ver como éste  humilde personaje se desahogaba contando sus historias y aventuras de cuando era niño, de el por qué había aprendido a fumar, porque  abandonó  la parranda  para encontrar a Dios y porque  día a día se la rebuscaba por su familia.

Le contó al soldado su humilde sueño, un sueño que consistía en reunir dinero para devolverse al campo a trabajar la tierra porque en la ciudad nadie le daba empleo, un sueño que llevaba dos años gestándose  y que ya tenía más de la mitad de los ahorros pero que aún le faltaba para el trasteo, ya que su señora no abandonaría ni dejaría en la ciudad ese chifonier que con tanto sacrificio habían conseguido, esas pesadas tablas que constituían su único bien después del desplazamiento por la violencia, ese único  bien que les daba calidad de vida  y por el cual los gastos para devolverse al pueblo le valían tanto.

Luego de un buen rato el soldado le dio la mano y así mismo los únicos $40.000 mil pesos que le acompañaban, esto a cambio de que esa noche dejara de trabajar y que al estar con su familia descansando le pidiera  a Dios por los soldados de Colombia.

El soldado y Elkin Arnulfo -el campesino- se despidieron con un fuerte apretón de manos, Elkin feliz porque sus  ruegos habían sido escuchados  se dirigió a su hogar  y el soldado con fe en la causa siguió su trote.

A la noche siguiente el soldado de nuevo salió a trotar, pero esta vez con la esperanza de encontrarse a Elkin, tuvo que dar algunas vueltas de más  antes de verlo  caminar a lo lejos, cojeando aún y rumbo a aquél semáforo en el que se habían conocido  y en el cual  esperaba  completar sus doce mil diarios. 

Con un efusivo saludo  esta vez acompañó a Elkin en su caminata  mientras este le seguía contando  sus historias de la niñez y sus sueños de  trabajar la tierra  como siempre lo había hecho. Cuál sería su sorpresa pues esta vez  había  un regalo para él,  un regalo  que le sería entregado en  nombre de  todos  los soldados de Colombia,  el   total del dinero que le hacía falta para completar  su viaje le fue dado en sus manos mientras una pequeña  lágrima  amenazaba con brotar de sus ojos, la alegría, la sonrisa y el agradecimiento sincero de Elkin bastaba para saber que aún en el descanso nuestros hombres dan todo de sí por sus compatriotas.

Aquella sería la última noche de Elkin en la ciudad de Medellín,  esa parte de su historia había terminado,  ahora  comenzaba el capítulo de su vida nuevamente en el campo, Elkin se marchó a su casa inmediatamente prometiendo que al día siguiente retornaría al pueblo, se fue feliz, en oración y diciendo desde lo más profundo de su corazón: Yo hoy voy a orar por ustedes.

-Esta carta la escribí por Elkin-, él  simplemente quería dar las gracias.

Los héroes en Colombia  sí existen  y están vestidos de honor.

@JulianUrregoA

martes, 6 de enero de 2015

A MIS FUERZAS MILITARES UN SALUDO.

     Fotografía: @ArmadaColombia

Mis queridos héroes de la patria, hoy, con toda la humildad y agradecimiento que puede sentir un simple ciudadano  que  no ha tenido que sufrir las condiciones climáticas, de esfuerzo y sacrificio que hacen de ustedes los guardianes de nuestra patria, quiero enviarles este pequeño escrito para que sepan que desde algún lugar de Antioquia hay Colombianos orgullosos de todos aquellos que desde aire, mar y tierra se encargan de  cuidarnos, protegernos  y asegurar con su propia vida la libertad  y paz  de nuestro país.

Gracias, pues si bien es difícil estar alejado de la familia,  ustedes como los protectores de nuestra nación deben saber que algunos  no nacen  para proteger pequeños círculos de personas sino naciones enteras  y ese ha sido el destino de todos y cada uno de nuestros héroes, servir a Colombia teniendo el honor de ser grandes paladines y no ciudadanos comunes.

Por esa y muchas otras  razones  quiero enviarles un abrazo de FE EN LA CAUSA desde el fondo de mi corazón, además de manifestarles la más sincera admiración  que tengo  por cada uno de  los que con su honor, dedicación, esfuerzo, sangre y lágrimas  me dan el coraje y la esperanza para creer en mi país, en esa Colombia hermosa, grande y soberana.

Gracias héroes.

@JulianUrregoA

MIS RAZONES PARA NO APOYAR LA TOMA DE CALLES Y AGLOMERACIONES DEL PARO 28 A -2021.

  Dentro del Ejercicio Constitucional Art 37, el Comité Nacional del Paro, decidió manifestarse públicamente este 28 A-2021, teniendo como b...