En este momento coyuntural
en el cual países extranjeros han continuado de manera clara una política de invasión sobre territorio
colombiano ya sea por las vías “Jurídicas” o de la fuerza, no deja de escandalizarme el hecho de que los políticos Colombianos
en su gran mayoría guarden silencio
frente al tema.
Que bochorno el que
sentí el día de hoy al dedicar unas cuantas horas a revisar la prensa
nacional y extranjera además de las
cuentas en redes sociales de esos
políticos influyentes que hoy en
día ostentan altos y dignos cargos
patrios o que en su defecto esperan ocuparlos
y no encontrar una posición clara, contundente y fuerte de los mismos frente a las pretensiones Nicaragüenses y
Venezolanas que recaen sobre la Soberanía
Nacional.
Vi eso sí mucho trabajo
social que no es mi intención desmeritar, pero
mi llamado es a la
reflexión, pues si usted es una persona que quiere entregar su vida al servicio de los Colombianos le recuerdo que su prioridad
más importante es la seguridad e
integridad de Colombia, es decir la Soberanía Nacional, porque después de que
le desmembren su patria, nuestra patria, esa patria llamada Colombia,
¿usted por qué Colombianos piensa
trabajar?
Así pues, como lo digo en el
titulo de este escrito, Político es cualquiera pero ¿patriota?, buenos
patriotas definitivamente hay pocos,
y no digo que ser político sea malo o en sentido peyorativo pues en este escrito no me estoy refiriendo a
esos seres abominables y despreciables con los que solemos confundir a los políticos -los politiqueros- y que no son más que el cáncer de cualquier
Estado, No, al político al que me refiero
es a ese ser que como bien lo entendía ese gran pensador llamado
Aristóteles y lo comparto yo, es quien se dedica a esa bella ciencia que promueve el modo recto de
comportarse de los seres humanos,y por
eso, desde esta perspectiva finalizo mi
escrito haciéndole un llamado muy
especial a los políticos, invitándoles a reflexionar sobre estos temas y
analizar la prioridad de sus discursos y actuaciones, pues al fin y al cabo
todos nos equivocamos y todos necesitamos de ese alguien que
nos haga caer en cuenta que hemos tomado un sendero equivocado.
Que no se nos olvide que como
país aún somos jóvenes y tenemos mucho que aprender además de mucho en qué equivocarnos,
pero si mil veces hemos de caer o errar,
mil y una es nuestra obligación levantarnos.
Colombia es nuestro hogar,el lugar donde nacimos y en el que educamos a nuestros
hijos, esa bella patria donde nuestros
padres vivieron y soñaron. Ella hoy nos
llama y
nos necesita.
Me despido con este llamado
para que el mundo escuche nuestra voz unida cuando le decimos que ser
Colombianos es la mayor de nuestras glorias y que llegado el caso moriremos por defenderla.
@JulianUrregoA
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