Fotografía: Carlos Fidel Vasquez.
Estamos
en una sociedad digital que día a día avanza a pasos agigantados y que vive a un ritmo de vida acelerado, nuestros jóvenes de hoy con más alas se han aventurado a seguir
sus sueños y trabajar, no por el dinero ni la estabilidad sino por la pasión de dedicarse a eso
que tanto disfrutan.
Hoy
en día muchos de los principios que tenían nuestros abuelos e incluso nuestros propios padres han
cambiado, los jóvenes ven con mayor interés estudiar, ser profesionales, emprendedores además de viajar.
Ya
la estabilidad económica, la
constitución de una familia, la compra de un vehículo e incluso de una vivienda
no son prioridades para estas nuevas generaciones de ciudadanos del mundo.
La
educación en Colombia no puede ser inferior a este reto y debemos replantear
la forma en la que estamos formando a nuestros muchachos, pues ellos, solo
son barcos que en el muelle se aprovisionan, para más tarde salir a navegar en esta aldea
global, los padres en especial debemos tener esto muy claro y brindar todo nuestro apoyo para que los
profesores de nuestros hijos sean precisamente esos cargueros que les den las herramientas para que ellos puedan recorrer el
mundo que actualmente se les
presenta y no aquel mundo que
nosotros vivimos.
No podemos ser, quienes cortemos sus alas, quienes tratemos de
implementar una educación conforme a la que vivimos nosotros y no podemos especialmente exigir de nuestros maestros que se
ciñan a un molde educativo que no está
a la vanguardia mundial, si no
nosotros paramos de soñar no matemos sus sueños.
La educación es
un referente del Estado,
dime ¿cómo son tus escuelas?, ¿cómo son
tus profes? y te diré que clase de Estado eres.
Y es por eso precisamente que
nuestros maestros deben ser esos
pedagogos que más que una persona que
llena y llena de conocimientos a un pequeño, es, ese alguien que identifica las pasiones
de ese alumno y le ayuda a
fortalecerlas y proyectarlas. En otras palabras es él, el principal constructor de la sociedad
y asimismo de la Nación-Estado.
Por
lo anterior, y en nombre de la Administración Municipal, quiero exaltar la labor de nuestras escuelas
rurales, pues allí en
medio de estas montañas maceitas, en las veredas más alejadas a las que accedemos por caminos, riachuelos y trochas, es donde se encuentran los verdaderos
edificadores del país, es allí, en pequeñas escuelitas donde convergen padres
de familia, comunidad, profesores y estudiantes
en un sinfín de interacciones donde se convierten los sueños de nuestros pequeños en grandes proyectos de vida.
Es ahí, en medio de estas verdes montañas con vistas a horizontes lejanos y bellos
atardeceres donde debemos fortalecer los sueños de nuestros niños, donde debemos
cuidarlos protegerlos y más importante impulsarlos a que desde Maceo Antioquia, conquisten el mundo.
Tal
vez muchas personas piensen que para ser el mejor, se debe contar con los mejores medios, y
puede que tengan algunos ejemplos, pero el mundo está hecho de personas que desde cero edificaron grandísimas victorias y lo único
que necesitaron para ello fue regar con mucha fe ese pequeño sueño que se
convirtió en un gran árbol con fuertes raíces.
Digo
esto porque como representante del estado reconozco que nuestras instalaciones no son las mejores, lejos, estamos de tener
la infraestructura que deseamos
en ellas y la dotación con la que soñamos educar las nuevas
generaciones, sin embargo quiero
resaltar algo y, es que es precisamente en nuestras escuelas rurales donde he
tenido el placer de ver jóvenes enamorados de la educación, pequeñines que caminan horas solo por la alegría de estar en su escuela, he
tenido el honor de ver la entrega de padres
que incluso sacrificando jornales
de trabajo, se aseguran de que sus hijos lleguen sanos y salvos a la escuela; y
siempre con muchísima admiración he
visto la valentía y determinación de profesores que dan todo lo que está en ellos para que nuestros niños sigan soñando.
Eso, es el medio más importante, lo
demás son excusas, en nuestras escuelas
no necesitamos chiquillos que saquen
todas sus notas en cinco, no
necesitamos padres que solo midan la inteligencia que tienen sus hijos por números
escritos en papeles que a lo
largo de la vida ni siquiera nos
acompañan en nuestro viaje.
El medio más importante es el
amor, el sacrificio, la superación de obstáculos y el trabajo en equipo,
valores que hacen precisamente que resalte
el microcentro rural de maceo, pues esta forma de trabajar y enfrentar la vida es
la que es llevada a los estudiantes y a su vida personal garantizando que toquemos sus
corazones.
Hoy en nuestras escuelas rurales necesitamos soñadores que con determinación, debate, trabajo en equipo
y superación de adversidades le enseñen a nuestros niños que soñar si vale la pena y que cumplir sus propósitos es la más dulce y sublime experiencia de vida.
Y hoy, especialmente estoy aquí para dar fe de que este tipo de soñadores los he visto en los ojos de cada uno de
nuestros profesores, así que por eso y
más:
Gracias profes por seguir soñando y edificando la educación
rural.
@JulianUrregoA
Nota: Palabras dadas en el Foro Educativo Municipal de Maceo, Agosto 17 de 2018, como Secretario General y de Gobierno.